miércoles, 5 de junio de 2019

Friedrich Reck-Malleczewen: diagnóstico del totalitarismo

Recomendamos dos libros de Friedrich Reck-Malleczewen. Uno, novedad en español y otro, publicado en España hace unos años. Ambos dignos de ocupar un puesto importante en una selección de literatura contra el totalitarismo:


[Reseña publicada en el suplemento cultural "Babelia" del diario "El País"]



En su extraordinario ensayo Castellio contra Calvino, Stefan Zweig realizó la radiografía psicológica del carácter totalitario en la figura del reformador protestante Juan Calvino, que impuso un régimen teocrático de terror en Ginebra, a mediados del siglo XVI. A causa del fanático Calvino ardió en la hoguera Miguel Servet, acusado de herejía. Zweig publicó el libro en 1936 con la mente puesta en Hitler.
Bockelson
Difícil no acordarse de Zweig al leer Historia de una demencia colectiva, del prusiano Friedrich Percyval Reck-Malleczewen (1884-1945). Esta portentosa crónica de hechos reales vio la luz en 1937 y enseguida los nazis prohibieron su venta; a poco que los lectores quisieran entender, podían ver reflejada la situación de Alemania en los acontecimientos demenciales que narraba Malleczewen, aunque se remontaban al siglo XVI, en plena transición del Gótico al Renacimiento.
Hacia 1534, en la próspera ciudad de Münster, la llegada de predicadores anabaptistas desde los Países Bajos trastocó el orden cívico-religioso. Se hicieron con el gobierno, instauraron un régimen autárquico de terror y asesinaron a miles de inocentes. Los cabecillas de aquella revolución se llamaban Jan Matthys, panadero de Ámsterdam, y Jan Bockelson, sastre. Los secundaban adláteres de baja calaña, ilusos ideologizados, fanáticos inspirados por una mezcla de protestantismo religioso extremo y comunismo ideal primitivo. En apenas unas semanas proclamaron un nuevo “reino de Sión”, una “nueva Jerusalén” en la que sólo cabían los “elegidos”: adultos recién bautizados que esperaban acceder a un estado de pureza anterior al pecado original. Se creían “mejores” que aquellos no convertidos al anabaptismo, y más “puros”; a cambio se les exigía comunidad de bienes, absoluta transparencia en sus acciones, pensamiento único, colectivismo activo y fe ciega en los nuevos gobernantes, que se decían avalados por Dios.
El libro original alemán se titula Bockelson. A la muerte de Matthys su secuaz Bockelson se proclamó rey universal y se creyó su despótico papel. Nombró ministros y mandó embajadores a otras ciudades para convencerlas de la singularidad y superioridad del nuevo reino.
Malleczewen afirmó que el reyezuelo era un ser despreciable y que sólo por él no hubiera escrito el libro; le interesó más el delirante fenómeno colectivo que semejante loco generó. ¿Por qué personas cabales se dejaron dominar por un fantoche impune? El uso constante de la violencia para acabar con cualquier oposición fue determinante. Bockelson se rodeó de una guardia de hierro formada por matones iletrados, ávidos de ejercer los más atroces cometidos. Pero lo definitivo en su ascenso fue que una mayoría popular creyera en él: “Cuando se confunde con la multitud el hombre es un ser ilógico, y en los periodos de pánico, sumamente irracional y hasta infantil”—dice Malleczewen—. Los anabaptistas atacaban la corrupción generalizada, lo cual impresionó mucho a las masas. Apoyaron el resentimiento de los desfavorecidos y alentaron el odio a los poderosos “legítimos” con promesas de igualdad y redención.

viernes, 19 de abril de 2019

Stefan Zweig: correspondencia con Friderike (Acantilado)

Acantilado publicó recientemente—por primera vez en castellano—la interesante correspondencia que Stefan Zweig mantuvo con su primera esposa: Friederike Burger (más tarde "Von Winternitz", y después "Zweig"). El volumen recoge además algunas cartas que Stefan Zweig intercambió con su segunda esposa: Lotte Altmann. La espléndida traducción al castellano es del gran Joan Fontcuberta.

A continuación la breve reseña que Luis Fernando Moreno Claros escribió para "Babelia" (diario El país).


Esplendor y tragedia de un matrimonio


Edición de Jeffrey B. Berlin y Gert Kerschbauer
Traducción de Joan Fontcuberta
Acantilado, Barcelona, 2018, 528 páginas, 24 euros.

Corría 1912 cuando una hermosa mujer, Friderike Burger (1882-1971), le escribió a Stefan Zweig porque quería conocerlo; él, un año mayor que ella, necesitó poco tiempo para dejarse seducir por esta admiradora, que era refinada, culta y con intereses literarios. Estaba casada y tenía dos hijas pequeñas pero no era feliz. Pronto fueron amantes, tras el divorcio de ella se casaron en 1920. La relación aguantó bien hasta 1937, cuando se quebró asfixiada por parte de Zweig, quien inició una aventura seria con Lotte Altmann, su joven secretaria. La desposó en 1939, tras divorciarse de Friderike. Por entonces el estado anímico del escritor era catastrófico: desquiciado por el peso de la fama, le obsesionaba el trabajo y el sosiego que le faltaba; además, lo angustiaba la desesperante situación política en Europa. En 1936, a raíz de que la policía secreta austriaca irrumpiera en su casa acusándolo de guardar armas, pensó en abandonar el continente para siempre.

Correspondencia con Friederike


Después del divorcio, el trato con Friderike continuó; pactaron acuerdos y siguieron escribiéndose, la última carta de Zweig antes de suicidarse en 1942 fue para ella. Entre ambos hubo muchas cosas: erotismo, amor, literatura, viajes, amistades, gran mundo… desavenencias también, pero nunca rencor. Eran una pareja civilizada, cosmopolita: ella, hermosa y diligente; él, más autónomo, con sus pequeñas liaisons toleradas—"No me seas muy infiel"—le escribía Friderike en una de sus cartas —“aunque pásatelo bien˝.
En los treinta años de relación, Zweig produjo mucho: las biografías de María Antonieta y Fouché, relatos como Miedo y Carta de una desconocida, o los estudios sobre Hölderlin y Casanova, por ejemplo. Ella le facilitaba el trabajo literario: le brindaba seguridad al ocuparse de asuntos demasiado terrenales para él, como el cuidado de la casa de Salzburgo, cuartel general de ambos, plagado de libros y amadas reliquias, entre las que se hallaban el violín y el escritorio de Beethoven o algunos poemas autógrafos de Goethe.
Se publica ahora en castellano una amplia selección de cartas entre los esposos Zweig—también, las de Lotte a Friderike—, en una edición impecable, en excelente traducción de Joan Fontcuberta Gel. Son cartas de pura cotidianeidad, espontáneas, sin aspiraciones literarias. Al principio, abundan las de Friderike enamorada; después, las de Stefan dando noticias de sus frecuentes viajes por una Europa vertiginosa, surcada por trenes. En la época de esplendor del matrimonio, las misivas transmiten esa feliz movilidad: largas vacaciones por parte de Friderike con sus hijas, e innumerables noticias del marido sobre invitaciones y conferencias en París, Berlín, Viena y hasta Moscú. Se mencionan amistades comunes: Romain Rolland y Joseph Roth o Thomas Mann; y dan la medida de lo amplio que era el círculo de conocidos de los Zweig: Toscanini y Gandhi o Salvador Dalí.
Hasta los años treinta, la vida del matrimonio mantuvo el ritmo habitual; después, la política y sus ominosas consecuencias—además de los vaivenes anímicos de Zweig—quebraron su estabilidad. Las cartas de la última etapa, cuando el escritor marchó al exilio definitivo, son las más enjundiosas porque documentan su tragedia: apátrida junto con su segunda esposa, con sesenta años, sin los amigos de antes ni los libros de siempre, no quiso vivir más en un mundo que no era el suyo y que sólo le ofrecía la perspectiva de un negro mañana. L.F.M.C.








jueves, 3 de enero de 2019

El primer tomo de la correspondencia completa de Kafka

¡Por fin aparece el primer tomo de la correspondencia completa de Kafka! Y lo hace en una magnífica edición editada por Galaxia Gutenberg, bajo el cuidado de Jordi Llovet e Ignacio Echevarría, y con la espléndida traducción de Adam Kovacsics (galardonado en 2010 con el "Premio nacional a la obra de un traductor").

Hace veinte años que las editoriales Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores iniciaron el gran proyecto de traducir y editar la obra completa de Franz Kafka (1883-1924), los mencionados Jordi Llovet e Ignacio Echevarría fueron los impulsores de esta magna empresa. Publicaron tres magníficos tomos (véase la entrada de este blog: "Especial Franz Kafka"), pero poco después el proyecto quedó en suspenso durante dos décadas. Ahora, por fin, ve la luz el cuarto tomo de estas obras completas: nada menos que el primer volumen de la ingente correspondencia de Kafka, bajo el sencillo título de "Cartas". La edición es magnífica. Contiene todas las cartas y postales que se conservan de Kafka desde el año 1900 hasta 1914; desde la primera postal conservada (escrita a su hermana Elli el 21 de julio de 1900) hasta la carta número 778, dirigida a su hermana Ottla el 26 de julio de 1914.

Encontramos en este magnífico tomo las cartas conservadas de la juventud de Kafka (a sus amigos, a su primera novia, a Max Brod; a la familia: hermanas, padre y madre…), y también, la impresionante correspondencia a Felice Bauer, la prometida quizá más celebre de la historia de la literatura, y que nunca llegó a ser esposa del escritor. Las cartas a Felice las conocíamos en castellano a través de otra memorable traducción, pero la nueva versión de Kovacsics la mejora bastante. Aunque las cartas a Felice y algunas otras a los padres y a Max Brod se conocían en castellano, este tomo presenta más de cien cartas nuevas, desconocidas para el lector hispanohablante; además, el volumen contiene un apéndice con cartas dirigidas a Kafka; así como un imprescindible aparato crítico que aporta datos sobre cada una de las misivas. Así que este nuevo tomo de las Obras completas es un digno continuador, al que seguirá otro volumen más que completará la correspondencia de Kafka hasta pocos días antes de su muerte.   

Kafka, cartas, volumen I

Las cartas de Franz Kafka transmiten al lector la frescura y pureza del lenguaje del escritor, claro y originalísimo; un lenguaje que poco cambia en sus diarios y en sus relatos y novelas. Pero además, están llenas de la magia de su persona: de sus invenciones y mixtificaciones, de sus miedos y cávalas íntimas, e igualmente de sus intuiciones y hallazgos creativos. 

Para acompañar la lectura de este volumen (aunque el lector termine por querer leer la obra entera de Kafka) recomendamos tres de los relatos más emblemáticos del autor praguense, escritos en su época de mayor producción, y traducidos recientemente al castellano en nuevas versiones —muy celebradas por la crítica—. Y, como no, la fabulosa biografía de Kafka firmada por el gran Reiner Stach, publicada por Acantilado.



                            

sábado, 8 de diciembre de 2018

Más novedades de otoño (Mitología y literatura)


El otoño avanza y cada día aparecen más novedades en las librerías. Mencionamos a continuación algunos libros que nos han llamado la atención estos días, casi al final de la melancólica estación.

Mitos en Atalanta

La exquisita editorial Atalanta continúa publicando la magnífica obra cumbre sobre los mitos de todas las épocas y continentes, firmada por el mitólogo norteamericano Joseph Campbell (1904-1987). Ahora acaba de aparecer el volumen IV y último de la serie, que está dedicado a la
Las máscaras De Dios, IV
«mitología creativa», esto es, a los mitos que son producto de los escritores y poetas; son mitos con un poder tan evocador como los antiguos que estaban inspirados en sentimientos teológicos o divinos. La mitología creativa nace de la imaginación, las intuiciones y los sentimientos transformados y vivificados por el arte; en este caso por el arte poiético, creador (aunque todo arte lo es). En el sentido de Shakespeare, estos mitos serían una especie de espejo para mostrar a la virtud y al vicio su verdadero aspecto, y a las generaciones de cada siglo su auténtica forma y fisonomía.

Los escritores y los artistas, fieles a sus experiencias íntimas, crearon nuevos relatos y ficciones tales como las historias que giran en torno a los caballeros de la Mesa Redonda, el Grial o Tristán e Isolda. Mitos pertenecientes a esta categoría lo son igualmente, por ejemplo, los «mitos» creados por Nietzsche, como el del «superhombre» o «ultrahombre» [Übermensch]; y mitos como el de Don Juan, o los de Dante y su extraordinaria Comedia, o los de Thomas Mann y Goethe: el mito de Fausto, sin ir más lejos, que ambos revisaron y recrearon. También James Joyce recreó a su modo y modernizó el mito de Ulises. Picasso, con su Guernica, creó otro mito que dice más de la paz y la guerra que libros enteros de texto. Todo esto y mucho más lo recuerda y comenta Joseph Campbell con su clarísimo estilo y su viva lucidez.

Con este tomo IV, se completa la obra Las máscaras de Dios (cuya publicación original en inglés data de los años 1959 y 1968); los tres tomos anteriores publicados en Atalanta son: Mitología primitiva (vol. I), que indaga en los motivos mitológicos de las culturas prehistóricas a la Luz de los descubrimientos arqueológicos; Mitología oriental (vol. II), que se ocupa de las religiones y sus mitos en Egipto, La India, China y Japón; Mitología occidental (vol. III), que examina con detalle las mitologías que florecieron al oeste de Irán, desde las antiguas culturas de la zona ribereña de Mesopotamia y Egipto hasta aquellas más cercanas, como la helénica y la romana. Con el cierre de obra tenemos una  enciclopedia de mitología universal única, útil y revisada y modernizada; muy útil en un tiempo en que parece que nuestra sociedad pierde el sentido simbólico de las palabras y se obnubila, embaraza y encabezona en la literalidad de lo que se dice…


La luna, Cashford
Otro inmenso libro de editorial Atalanta es La luna, de la autora inglesa Jules Cashford —filósofa y gran especialista en mitos—: es un libro magnífico (en versión castellana del excelente traductor Francisco López Martín), que sirve para conocer prácticamente todo lo que de simbología y mitología se ha inspirado en nuestro satélite por antonomasia, tan cercano y misterioso: la luna.

Con el apoyo de magníficas ilustraciones (reproducidas con excelencia en este lujoso volumen), Cashford —que también se formó como analista jungiana—estudia la inmensa cantidad de símbolos, historias y relatos, poemas y demás obras artísticas y literarias inspiradas en la luna.

Desde el paleolítico hasta nuestros días los mitos y símbolos basados en la luna aparecen en este libro y Cashford los explica con extensa sabiduría y sobrada sensibilidad interpretativa y poética.

Un vistazo al índice da idea de lo axhaustivo de las investigaciones de esta mitóloga: «La luna y los ritmos de la vida», «La luna y el tiempo», «La luna y las aguas», «La luna y la gran red de la vida», «La luna y el sol», «la luna y la mente», «La cara de la luna», «La luna y la fertilidad», «La luna y las plantas», «La luna y el destino», «La luna llena», «La luna menguante», «La luna negra y la muerte», etc. Y esto sólo es un puñado de apartados, cada uno de ellos se divide en múltiples meandros que derivan a los mitos, símbolos e historias que pueden agruparse bajo las rúbricas mencionadas. Ésta es una obra única, imprescindible para los amantes de los mitos y en especial para los admiradores de la belleza y el seductor misterio de la luna.


Dante

Comedia, trad. José María Micó
Un acontecimiento literario (y un éxito de ventas inesperado) ha supuesto estos días la publicación de una nueva versión de la Comedia, o Divina comedia, del italiano Dante Alighieri (Florencia, 1265 - Rávena, 1321), por la barcelonesa editorial Acantilado. La extraordinaria traducción se debe al prestigioso filólogo José María Micó; y aquí constatamos que es una versión de lo más legible y sencilla, a la par que poética y exquisita.

Para muchos lectores esta nueva versión magistral supondrá el descubrimiento de esta obra magna de la literatura universal, tan imprescindible e inefable como la Odisea, el Quijote o el Fausto. Pero para cuantos la leyeron en tiempos (la traducción del extraordinario Ángel Crespo pasaba por ser la mejor de todas las castellanas [Divina comedia, Círculo de Lectores, 1981] hasta hace unos días), esta novedosa traducción constituirá un nuevo renacer, el redescubrimiento, una lectura novedosa de lo olvidado, el placer nuevo de releer lo antiguo como la novedad que es y que está llamada a permanecer. Que la obra magna de Dante es  lectura de máxima altura en una época en la que abunda tanta literatura insustancial.

Lo de literatura «insustancial» no puede aplicarse a las colecciones de cuentos que hemos elegido como lectura otoño-invernal. Abundan de repente en España las editoriales que recopilan cuentos y relatos de grandes escritores. He aquí tan sólo un botón de muestra —bien redondo y lustroso— de lo que acaba de salir.