miércoles, 17 de octubre de 2018

Dos relatos emblemáticos de Kafka, en "Acantilado"

La editorial barcelonesa Acantilado publica este otoño de 2018 un pequeño volumen con dos relatos emblemáticos de Franz Kafka: "La condena" y "El fogonero" en nueva traducción al castellano de Luis Fernando Moreno Claros. El libro se complementa con un "Epílogo", firmado asimismo por el traductor, en el que se aportan algunos datos relevantes sobre los relatos. 

Kafka: "La condena" y "El fogonero"

Contamos actualmente con varias versiones de estos mismos relatos en español, tanto en editoriales nacionales como iberoamericanas. Kafka es un autor que siempre tuvo mucha vigencia en los países donde se habla español; también hay versiones en otras lenguas peninsulares; sin embargo, nunca está de más contar con nuevas traducciones de obras tan conocidas y emblemáticas: cada traductor añade siempre algún nuevo matiz a la obra traducida. Dentro de las traducciones de Kafka, precisamente por ser tan abundantes, hallamos verdaderas chapuzas, mientras que otras, como esta de Moreno Claros, aspiran cuando menos a ser lo más fieles posibles al original alemán, y parecen estar hechas con esmero. El asunto de la absoluta fidelidad al original es un asunto espinoso, ¿hasta dónde es posible tal "fidelidad al original"? ¿recreación del original en castellano? Hay ejemplos de todo, y el tema da para interminables discusiones entre traductores. Lo único que puedo decir en mi opinión es que tanto el relato "La condena" como "El fogonero" en esta nueva versión se leen muy bien y presumo que el estilo de Kafka, escueto, cortante aveces, notarial y casi jurídico otras, no queda difuminado sino muy resaltado. El estilo de Kafka era muy original y "suyo", fue rompedor en su época por lo raro, y también a quien lo leía entonces les sonaba distinto a todo cuanto podía leerse. esa impresión debería dar también en castellano, pues Kafka fue un escritor nada convencional, incluso de estilo a menudo desgarbado. hay traducciones que han querido hermosear el estilo de Kafka, allanarlo en lo posible para que sea mejor en castellano… creo que no es el caso en estas traducciones nuevas de Luis Fernando Moreno Claros. 

"La condena" es uno de los relatos más conocidos de Kafka, y era su favorito, según afirmó en reiteradas ocasiones él mismo. Lo escribió de un tirón en una sola noche. No es muy largo, y en verdad, el relato parece ser la pesadilla en vela que Kafka podría haber tenido esa misma noche que lo escribió de haberse quedado dormido. Al parecer, a él le gustaba tanto porque describía de manera alegórico-literaria el conflicto íntimo que siempre tuvo con su padre: el opulento comerciante Hermann Kafka. El hijo quería escribir, odiaba su vida de funcionario y no sentía ninguna afición por los negocios. El padre esperaba más de su hijo Franz; tenía en nada sus veleidades de escritor y hubiera deseado que se hiciera cargo de los negocios familiares o que al menos mostrara interés por ellos. El hijo era de constitución débil e intelectual; el padre era robusto y uno de esos hombres a los que lo intelectual les cae muy lejano. Además, Franz era el primogénito de tres hermanas. El conflicto entre progenitor e hijo mayor estuvo garantizado casi desde la infancia de Kafka. Así lo relató años más tarde él mismo en su célebre "Carta al padre". 

jueves, 6 de septiembre de 2018

Arthur Schopenhauer: pesimismo y felicidad, cinco libros


El suplemento cultural "Babelia", del diario "El País", publicó el sábado 3 de agosto la reseña "Para olvidarse de la felicidad", de Luis Fernando Moreno Claros, sobre libros de Schopenhauer. He aquí el el texto del artículo enriquecido con enlaces.

Para olvidarse de la felicidad

Michel Houellebecq
Prefacio de Agathe Novak-Lechevalier
Traducción de Joan Riambau
Anagrama, Barcelona, 2018, 92 páginas, 7, 90 euros.

Arthur Schopenhauer
Traducción de Isabel Hernández González
Ilustraciones de Elena Ferrándiz
Nórdica Libros, Madrid, 2018, 112 páginas, 19,50 euros (Kindle, 8,54 euros).

Arthur Schopenhauer
Selección y traducción de Carlos Javier González Serrano
Alianza Editorial, Madrid, 2018, 176 páginas, 9,50 euros (ebook, 5,99 euros).

Roberto R. Aramayo
Alianza Editorial, Madrid, 2018, 272 páginas, 9,50 euros (ebook, 5,99).

Georg Simmel
Prólogo de Fernando Savater
Sequitur, Madrid, 2017, 78 páginas, 8 euros.

Arthur Schopenhauer, el padre del pesimismo metafísico, es uno de los filósofos más populares en España e Hispanoamérica; nuevos librosrecientesvienen a vivificar su presencia en las librerías.

Es curioso el breve ensayo —aunque sustancial— del singular escritor francés Michel Houellebecq (1958). Éste, al igual que les sucediera a Nietzsche, Thomas Mann o al austríaco Thomas Bernhard, quedó fascinado por el encuentro con las obras de Schopenhauer, allá por los años ochenta del siglo XX. El autor de novelas tan nihilistas como Las partículas elementales, El mapa y el territorio Sumisión vio en el pensador alemán un alma afín, desasosegada por la búsqueda de la verdad y desengañada del ser humano: «Ningún novelista, ningún moralista ni ningún poeta me habrá influido tanto como Schopenhauer», afirmó. Por eso intentó traducir al francés algunos textos suyos, y de ahí nació este ensayo. Al final, sólo seleccionó un puñado de pasajes favoritos y los comentó. 

Aforismos sobre el arte desaber vivir

Houellebecq da en el clavo con sus claras interpretaciones, que sirven tanto para los conocedores como para los neófitos; es posible que después de leer estas páginas haya quien corra a buscar El mundo como voluntad y representación, la obra capital de Schopenhauer (que cumple 200 años en noviembre de 2018); o Parerga y paralipómena, que contiene los célebres Aforismos sobre el arte de saber vivir, muy admirados por Houellebecq, y por lo general editados como libro independiente.
Schopenhauer afirmó que la existencia es sufrimiento, y también que la contemplación estética de las cosas y los hechos del mundo nos proporciona un estado de beatitud que aleja los males inherentes al tremendo hecho de vivir. El arte es liberador, gracias a la paz que nos proporciona la belleza artística olvidamos los pesares; o los transforma de tal manera que nos recompensa con placer y deseos de acciones buenas y sensatas. Para Houellebecq esta prometedora visión estética es “tan simple como profundamente original”. Comenta también el concepto de “voluntad”, que debe entenderse “alejado del psicologismo”. La voluntad, según Schopenhauer, es el sustrato íntimo intangible que da cohesión a la totalidad de las cosas y los seres del mundo. Desde la ley de la gravedad hasta el eterno devorarse sin sentido de unas especies a otras en el que consiste la vida animal, “todo es voluntad”. Y tanto las grandes tragedias colectivas como las adversidades individuales tienen que ver con este oscuro concepto, definido como deseo infinito anhelante de satisfacción; Freud se inspiró en esa fuente para sus concepciones del “ello” y el inconsciente. 

jueves, 21 de junio de 2018

Monumental biografía de Beethoven

La revista cultural miscelánea de literatura y pensamiento Letras libres publicó en el mes de mayo mi reseña de la monumental biografía de Ludwig van Beethoven, de Jan Swafford, publicada por la editorial barcelonesa Acantilado. Además del enlace a la reseña en Letras Libres, pongo a continuación el texto original que mandé a la revista:


Nueva vida de Beethoven

Beethoven
Traducción de Juan Lucas
Acantilado, Barcelona, 2017, 1.456 páginas.

Beethoven
Parecía difícil leer en castellano una biografía de Beethoven que superase la de Jean y Brigitte Massin (Turner, 2003), especialistas que reunieron con metódico rigor los documentos más relevantes del compositor de Bonn. Esta obrade Jan Swafford (Chattanooga, Tennessee, 1946), posterior a la citada, tiene una intención más narrativa y psicológica, y trata de comprender mejor al hombre que fue Beethoven. Además, da cuenta a grandes rasgos de las ideas que dominaron la época en la que vivió y con las que él armó su ideario. Beethoven fue un ilustrado antes que el romántico que quisieron ver  en él críticos musicales como E.T.A. Hoffmann. Tampoco se olvida Swafford de caracterizar a los personajes más importantes que rodearon a Beethoven, de quienes traza vivas semblanzas. Asimismo, repasa de manera somera los acontecimientos históricos. Y, como no podía ser de otro modo en la biografía de un músico, comenta con profusión las singulares obras de Beethoven. Como profesor de musicología en el conservatorio de Boston y compositor, Swafford consagra páginas esclarecedoras a revelar la magia de las composiciones más señeras de Beethoven, aunque sin cargar al lector, puesto que sus explicaciones son amenas y comprensibles hasta para los no versados en música.
         Así que en esta biografía —cuyo subtítulo es “Tormento y triunfo”—, muy bien traducida por el crítico musical Juan Lucas, el autor norteamericano presenta a un Beethoven muy personal sin por ello inventarse nada, pues sólo se basa en testimonios fidedignos.
Los rasgos de carácter del biografiado están claros desde el comienzo de la narración; enseguida sabremos que ya desde niño Ludwig van Beethoven (1770-1827) fue tosco y huraño, violento en sus sentimientos y en sus ademanes, aspectos que se agudizaron con el paso de los años. Fue un hombre de baja estatura, moreno —casi meridional—, de semblante más bien adusto; serio y poco dado a la jarana, al contrario que su padre, Johann, que era afable y amigo de juergas y terminó sus días destrozado por la bebida; en esto sí lo secundó el hijo, quien también fue un gran bebedor. 
Gracias a la tozudez de este padre parrandero Beethoven se convirtió en un virtuoso musical. Johann, celoso del talento y las ganancias de Mozart, paseado por su progenitor Leopold por todas las cortes europeas cuando niño para que deslumbrase con su virtuosismo y ganase dinero, quiso también que el pequeño Ludwig fuera un superdotado que le llenase los bolsillos de oro. Con este fin el padre sometía a su vástago a duras jornadas de ejercicios al teclado; así, entre broncas y alguna paliza, afloró el talento innato que en verdad poseía el hijo. Sólo “mi infinito amor a la música —dirá años más tarde Beethoven—, me permitió superar esta dura infancia y sacar más tarde todo el jugo a los conocimientos tan duramente adquiridos”.

lunes, 30 de abril de 2018

Novedades, libros y más libros (III)

Seguimos presentando los libros más recientes que nos han interesado estos días en "Ciudad de Azófar".

Naturaleza, Historia, Estado
Volvemos a Martin Heidegger, un filósofo que siempre nos interesa en este blog. La editorial Trotta ha publicado recientemente los apuntes de un seminario que «el filósofo del ser» impartió en los años 1933 y 1934; son apuntes que tomaron los alumnos de Heidegger, y que habían permanecido inéditos en Alemania hasta hace poco tiempo. Las lecciones llevan como título general: Naturaleza, Historia, Estado. La edición y la traducción castellana son del filósofo y gran especialista en Heidegger Jesús Adrián Escudero, quien firma un prólogo muy esclarecedor que sitúa estos apuntes en su contexto a la par que esboza las líneas maestras de su contenido. Heidegger, imbuido de nacionalismo germano en el año 1933, disertaba para sus alumnos sobre cuestiones que hoy parecen tan espinosas y sospechosas como las siguientes: «¿Qué papel desempeña el líder en la constitución del Estado y en la vertebración de la voluntad del pueblo? ¿Qué función desempeña la universidad alemana en la educación política de los ciudadanos? ¿Cuál es es destino de Alemania tras la crisis de la República de Weimar? ¿Hasta dónde se extiende su territorio? ¿Quién pertenece al espacio alemán? ¿En qué consiste el espíritu germánico?» Estas son algunas de las preguntas que determinan el contenido del seminario, muy ilustrativo para saber qué pensaba el propio Heidegger en estos temas eminentemente políticos.

Los apuntes son muy comprensibles (la traducción es excelente), el redactor describe las cuestiones que se trataron en las sesiones del seminario (diez en total) y los lectores de hoy pueden imaginarse con facilidad el clima que reinaba en el aula, dominada por las intervenciones de Heidegger, quien también permitía explayarse a los asistentes, lo cual era y sigue siendo algo muy característico de los seminarios universitarios alemanes.
El núcleo de la filosofía política que traza Heidegger es absolutamente nacionalista, va en la línea de los teóricos nazis y en la del más puro nacionalismo alemán. Es la ideología política que Heidegger defendió ya desde antes del ascenso de Hitler al poder y que continuó defendiendo hasta el final de la II Guerra Mundial y más allá.
1930-1949
Dichas ideas se ven bien en las anotaciones privadas de Heidegger de sus Cuadernos negros, al igual que también en la correspondencia entre  Heidegger y su hermano Fritz.

Dicha correspondencia de los años 1930 a 1949 la publica ahora en español la editorial Herder, en traducción del filósofo Raúl Gabás. Las cartas de Heidegger a Fritz son las más, mientras que de las misivas de este último al filósofo se recoge un número mínimo.

No descubren mucho más de lo que ya sabíamos sobre las ideas políticas de Heidegger, es decir, que fue un apasionado nacionalista alemán y seguidor de Adolf Hitler, un líder en el que Heidegger creyó desde antes de su ascenso al poder. Son cartas de corte familiar, poco extensas; además, muchas de estas cartas son fragmentarias pues los editores han omitido algunos párrafos; aún así, la imagen que presentan de Heidegger (la del hermano Fritz queda más diluida) es nítida: un hombre absolutamente obsesionado por su obra; impenetrable en su pensar, orgulloso de su jerga típica, creyente apasionado de sí mismo, y al que le gusta mostrar voluntad pero también ánimo sombrío en tiempos de guerra. Esto en cuanto a la persona. En cuanto a sus ideas políticas, lo dicho: nacionalista alemán de fe nacionalsocialista, tal vez algo matizada. El gran filósofo que fue no se colige del contenido de estas cartas.


Extravíos, Cioran
Se publica un texto del pensador Emil Cioran que hasta ahora estaba inédito en España: Extravíos —en traducción del experto en este autor Christian Santacroce—, en la editorial Hermida Editores (Madrid). El lector que se acerca al pensamiento de Cioran encuentra siempre más de lo mismo: el desgarro del pensamiento, el desgarro vital de un pensador ultrapesimista y la templada lucidez de quien parece haber perdido el ápice de ilusión necesaria para aguantar la existencia; aunque en Cioran ese ápice de ilusión se lo proporciona la plasmación escrita de su desesperación existencialista. Cioran apasiona a cuantos están descontentos con la vida, pero también, a quienes han perdido a Dios o lo buscan sin encontrarlo.
Basta abrir este bonito tomo de Extravíos por cualquier parte para encontrar párrafos de grueso calibre, y un tanto peligrosos para ingenuos e idealistas. Un ejemplo mínimo, sin ir más lejos:

«Pudiera ser que el deseo recóndito de cada hombre fuera la supresión de todo hombre. El destino oculto de cada quien es odiar a sus semejantes. Será acaso el misterio último del individuo una virtualidad homicida?».

O también: «En cada criatura yace la bondad y la maldad en igual medida. Un alma pura no podría sobrevivir ni siquiera un día; la posibilidad de la existencia radica en nuestra impureza»

Los años de la locura
Ecos de Nietzsche y Schopenhauer a la par, y el mismo estilo vigoroso y tajante incluso para expresar las dudas más solícitas, las inquisiciones más persistentes, las ilusiones perdidas y los desvaríos más monstruosos sobre el ser humano.

A la par que el nuevo tomo de Cioran, Hermida editores publica también las cartas que Franziska Nietzsche, la madre de Friedrich Nietzsche, cruzó con Franz Overbeck —uno de los más fieles amigos del filósofo— durante los denominados años del «hundimiento» o la denominada «década de la locura», desde 1898, año en que Nietzsche enfermó mentalmente, hasta 1900, cuando fallece. —El tomo de cartas lleva por título: Los años de la locura

El gran Stefan Zweig afirmó en su célebre semblanza de Nietzsche (incluida en La lucha contra el demonio) que estas cartas «constituyen uno de los documentos más conmovedores de la historia del espíritu». Y así es, dan testimonio del estado físico y mental en el que terminó el lúcido y apasionado autor de Así habló Zaratustra y, al mismo tiempo, demuestran la abnegación y el cariño que Franziska Nietzsche sentía por su hijo. El gran filósofo, convertido en un demente pacífico, era entonces, recluido en casa de Franziska en Naumburg, sólo un pálido reflejo de lo que había sido aquel alma de fuego de la filosofía; tal vez por eso, son más conmovedoras estas misivas que narran el día a día de aquel genio en las últimas, convertido en un ser demasiado humano, devorado por la enfermedad.

De senectute politica
Un ensayo interesantísimo, muy bien escrito y con un punto de idealismo moderado, necesario y hasta creíble (e incluso posible) es el firmado por Pedro Olalla: De senectute políticaCarta sin respuesta a Cicerón. Lo publica la editorial barcelonesa Acantilado. Es una obra breve pero muy sustanciosa, con reflexiones dignas del mismísimo Cicerón y de otros tantos estadistas de la Antigüedad Clásica; aunque las ideas son del propio Pedro Olalla que demuestra pensar con altura de miras y como no lo hace tal vez ningún político actual en España (no sé si en Grecia, nación que Olalla conoce muy bien, pero desde luego no en España). Vuelvo a decirlo: magnífica prosa, en el más puro estilo clásico-elegante, elevado y que invita a la elevación del pensamiento: es un placer leer semejante prosa, tan escasa en el ensayismo español contemporáneo (también el filósofo Javier Gomá es un claro ejemplo de ensayista de prosa elevada y elegantísima).
Algunas ideas sobre los tópoi clásicos de la fortuna, la vejez, la muerte, la valentía, la jovialidad… pero también pensamientos sobre la naturaleza de la democracia, su función y la que deben ejercer los ciudadanos, así como reflexiones muy acertadas sobre los peligros que acechan a la democracia en una época en la que los políticos son sólo hombres y mujeres de partido y olvidan a quién representan de verdad; en una época de corrupción y cinismo; en una época, en suma, que exige poco o nulo alcance intelectual a sus gobernantes. En el discurso hallamos interesantes propuestas de Pedro Olalla para mejorar la calidad de nuestra democracia; llamadas de atención a la honestidad y la idoneidad políticas, a la participación y la responsabilidad de  los ciudadanos; son páginas esclarecedoras y muy brillantes en las que que hay propuestas y buenas intenciones, como esa de acordar una renta básica para todos los ciudadanos sólo por el mero hecho de existir. Pedro Olalla reflexiona sobre lo que debería ser, acerca de aquello que es justo pensar y cabe desear, pero ¿qué político leerá esté libro? Y en caso de hacerlo ¿tendrá la suficiente altura intelectual y humana para entenderlo? ¿La valentía suficiente como para querer llevar a cabo lo mejor?
***