sábado, 18 de junio de 2022

La «Novela de Ajedrez», de Stefan Zweig en una novedosa edición en español

 La «Novela de ajedrez» de Zweig totalmente renovada. 

(Este libro todavía no está disponible en librerías)


Agradezco al editor de este blog literario que me haya permitido escribir aquí sobre mi querido Stefan Zweig y sobre la sorpresa que me he llevado con el descubrimiento de que, dentro de pocos meses, podremos leer una nueva traducción española de «Novela de ajedrez». Navegando por Amazon.es me he topado con la portada de un libro precioso: la cubierta representa un trasatlántico posado en un tablero de ajedrez de escaques verdes y blancos, con algunas piezas en pie alrededor del casco del barco, y todo ello rodeado de un precioso marco de color amarillo limón. Y cuál sería mi segunda sorpresa al descubrir que se trata de una nueva versión de la novela más célebre de Stefan Zweig: Schachnovelle o «Novela de ajedrez», y nada menos que traducida por Luis Fernando Moreno Claros, quien también la dota de un «Epílogo».

    Esto del comentario final en una traducción de Zweig es algo nuevo en las ediciones modernas de los libros del escritor austríaco (editadas casi todas por la editorial Acantilado). Me hace ilusión saber qué dirá mi admirado L. F. Moreno Claros de esta novela tan estupenda. 

    Si me alegró descubrir el anuncio de esta nueva traducción en Amazon.es, me desilusionó un poco saber que por ahora sólo se puede comprar en «preventa», es decir, que compras ahora el libro y te lo mandan cuando empiece a venderse en las librerías, manteniendo el precio que has pagado por él en el la modalidad de «preventa». Como ahora los precios suben en España y en toda Europa, nada me extrañaría que el libro fuera algo más caro cuando podamos comprarlo en librerías. Ahora su precio es de 14,50 euros (en Amazon. es). Por ahora no está disponible en formato digital y tampoco puedes comprarlo en tu librería habitual.  



Novela de ajedrez


He aquí la nota de contraportada del volumen:

Nueva traducción de la novela más famosa de Stefan Zweig según la versión definitiva que el escritor envió a sus editores dos días antes de fallecer

El campeón del mundo de ajedrez, Mirco Czentovic, embarcado en un trasatlántico rumbo a la Argentina, tendrá ocasión durante la travesía de enfrentarse a un extraño jugador de ajedrez que esconde un secreto. Las temibles SS nazis desempeñaron un ominoso papel en el enigma. «Novela de ajedrez» fue el último relato que escribió Stefan Zweig antes de suicidarse en 1942. Apareció póstumamente y enseguida se convirtió en un éxito de ventas en todo el mundo: se leyó como una historia de resistencia contra el nazismo y un alegato contra cualquier clase de totalitarismo, cual protesta literaria contra cualquier régimen político que intente anular la voluntad del individuo libre. Aun así, el verdadero protagonista del relato es el juego de ajedrez. Zweig fue pionero en servirse de la pasión y la emoción del «juego de reyes» para crear una extraordinaria trama literaria.

Presentamos una nueva traducción de este gran relato, basada en el texto original que Stefan Zweig envió a sus editores dos días antes de morir. Esta versión original, mecanografiada por Lotte Altmann y corregida a mano por el propio Zweig, sufrió algunas modificaciones por parte de los editores posteriores. Recuperamos así el estilo crudo y desesperado en el que fue escrito.




En efecto, Stefan Zweig se suicidó en Petrópolis la noche del 22 de febrero de 1942 (en algunos lugares se fecha su muerte el día 23, pero aconteció la noche del 22 al 23 de febrero). Poco antes de morir, el escritor se aseguró de que llegase una copia mecanografiada de su última novela a sus editores de Brasil, Argentina, Europa y Estados Unidos. Las copias las había mecanografiado Lotte Altmann escrupulosamente, la novela se titulaba: «Novela de ajedrez». 


Tanto el escritor, que era un maniático de las correcciones, como su mujer Lotte Altmann (su segunda esposa, quien antes había sido su secretaria y en realidad seguí siéndolo), se cuidaron mucho de revisar aquella versión que mandaban a las editoriales, porque Zweig quería que todas sus obras se editaran pulcramente, sin erratas. las copias se depositaron en la ofician de Correos de Petrópolis apenas un día antes del suicidio de los cónyuges Zweig (se envenenaron los dos juntos, recuérdese). Algunos editores, como el argentino, respetaron el original de Zweig, otros no tanto, como el editor responsable de la edición alemana. Éste hizo correcciones por su cuenta y riesgo, y editó la novela no como Zweig hubiera querido sino con numerosas enmiendas y alguna pequeña supresión. 


La versión argentina la realizó Alfredo Cahn, un traductor suizo afincado en  Argentina, amigo de Zweig y traductor de muchas otras obras suyas a la lengua española. Esta traducción salió a la venta con el nombre de «Una partida de ajedrez» la publicó también Austral en España en los años cuarenta, hoy es un libro que sólo se encuentra en librerías anticuarias. La traducción actual más reputada es la publicada por Acantilado y firmada por Manuel Lobo. Por célebre que sea esta traducción, no está basada en la copia original de Zweig. Aunque las diferencias no son exageradas, sí que hay alguna; la versión de Moreno Claros se atiene a la copia original de Zweig y en ello radica su interés. Además de en la nueva traducción, más acorde con el estilo original del relato, que, como especifica la contra cubierta del libro, es «crudo y desesperado».

    

    Por otra parte, Hermida Editores publica esta nueva traducción con notas explicativas y un «Epílogo». Tanto las notas como el comentario final ayudarán mucho al lector a entender el texto y a situarlo en la época en la que lo escribió Zweig. 


Así que estoy muy ilusionada con esta nueva traducción de Novela de Ajedrez, ojalá me manden pronto el ejemplar que ya he pedido (aunque en la página de Amazon pone que en septiembre). 


Esta estupenda novela, Nouvelle o relato largo (nombres los hay  para todos los gustos) puede ser considerada el gran testamento humano y político de Stefan Zweig. En sus obras más conocidas, nunca clamó explícitamente contra los nazis, pero sí en ésta, en la que los esbirros de la Gestapo y las SS desempeñan un papel muy cruel. 


Elena Matilla

     



lunes, 2 de mayo de 2022

Cartas escogidas de Arthur Schopenhauer.


Estimadas lectoras, estimados lectores:

La editorial barcelonesa Acantilado acaba de publicar Correspondencia escogida, de Arthur Schopenhauer.  El grueso tomo de 820 páginas contiene 287 cartas en total; muchas de ellas son del filósofo (datan de su niñez, juventud y edad adulta) y otras tantas fueron escritas por corresponsales suyos, tales como su padre, madre y hermana o Goethe y otras personalidades del mundo intelectual y académico de la época. 

Arthur Schopenhauer (1788-1860) fue el filósofo más leído de finales del siglo XIX. Es el filósofo pesimista por excelencia: desconfió de la bondad humana y negó que la razón sea la que predomina en el ser humano. Es la «voluntad», el ciego querer, lo que impera en el universo, es la esencia de la realidad e igualmente constituye y fundamenta al ser humano. Schopenhauer divulgó una teoría general del conocimiento basada en la representación, teoría que guarda similitudes con  teorías de Platón y de Kant así como con algunas concepciones metafísicas de la antigua sabiduría del Veda. 

En su obra magna  El mundo como voluntad y representación (1819) Schopenhauer expuso los fundamentos de su sistema y presentó una teoría ética basada en el concepto de «compasión», además de una teoría estética centrada en la idea romántica del genio. Sus teorías éticas le granjeros la admiración de pacifistas y humanistas como Tolstói o Einstein; mientras que sus teorías estéticas entusiasmaron a músicos y escritores tales como Wagner, Mahler,  Proust, Kafka o Thomas Mann. 
    
    Las cartas reunidas en el presente volumen trazan más que un panorama teórico de la filosofía de Schopenhauer su retrato humano y un retrato de época. Las numerosas misivas de Johanna  a su hijo describen sobre todo la vida en el Weimar de Goethe, en los años de mayor esplendor del gran hombre. Goethe era un asiduo a las veladas culturales que Johanna Schopenhauer organizaba en su casa. Gracias a ellas conocemos hoy cómo eran las reuniones de sociedad en aquella pequeña ciudad que llegó a ser uno de los centros intelectuales de Alemania y de Europa.

Las cartas de la hermana de Schopenhauer a su hermano dan cuenta del conflicto familiar que atenazó a la familia. Las misivas del filósofo a sus editores testimonian sus esfuerzos por publicar su libro y la decepción de que la obra no obtuviera el eco deseado. Hay cartas muy interesantes de la época en que Schopenhauer buscó trabajo como traductor: quiso traducir La crítica de la razón pura al inglés y las obras de Hume al alemán pero no encontró editor que lo contratara. Descubrió a Baltasar Gracián y su libro Oráculo manual y arte de prudencia, el cual tradujo al alemán; aunque sólo se publicaría después de la muerte de Schopenhauer porque tampoco lo quiso ningún editor. Hay cartas de la época solitaria y retirada de Schopenhauer, pero también se recogen otras tantas misivas de sus últimos años, de cuando,  una vez publicada la obra que lo hizo famoso, Parerga y paralipómena, disfrutó del beneplácito y el reconocimiento de sus contemporáneos. 

Este libro se complementa de maravilla con estos otros:













domingo, 12 de diciembre de 2021

Stefan Zweig: todas las biografías en dos espléndidos tomos

 (Las «biografías», no los «retratos biográficos»)


El gran escritor austriaco Stefan Zweig (1881-1942) se unió a la corriente biográfica de su tiempo y también él se convirtió en un maestro del género. Lytton Strachey, Emil Ludwig o André Maurois habían renovado el género biográfico en Inglaterra, Alemania y Francia respectivamente; y con ello en Europa. Los biógrafos eran de esta época fueron casi novelistas porque trataban a sus biografiados como si fueran personajes propios, creados ad hoc con el único fin de narrar sus vidas. 

Zweig empezó desde muy joven a escribir retratos biográficos, con los años se convirtió en un maestro; sus biografías y semblanzas biográficas son hoy eminentes ejemplos, aclamados por millones de lectores de todo el mundo.


El primer esbozo biográfico de Zweig lo publicó siendo muy joven: Verlaine (Editorial Sequitur). Éste breve ensayo en el que comentaba la vida y las andanzas principales del poeta y trataba de dibujar los principales rasgos de su carácter sirvió como modelo para sus futuras semblanzas literarias; sobre todo aquéllas que aparecieron a partir de los años veinte del siglo pasado agrupadas bajo el título de Baumeister der Welt o los Constructores del mundo

Bajo este título publicó cuatro libros que contienen semblanzas biográficas de Hölderlin, Nietzsche y Kleist (La lucha contra el demonio); Balzac, Dickens y Dostoievski (Tres maestros); Casanova, Stendhal y Tosltói (Tres poetas de sus vidas); así como de Mesmer, Mary Bakker-Eddy y Freud (La curación por el espíritu). Todos ellos fueron éxitos de ventas en todo el mundo. Zweig trazaba con suma perspicacia  interés los caracteres y los avatares existenciales y biográficos de estos autores. La admiración que él sentía por cada uno de ellos se transmitía fácilmente a los lectores. 

Pero estas semblanzas no son propiamente biografías al estilo de como habrían de ser los estudios celebérrimos sobre María Antonieta,  Fouché o María Estuardo. La escritura de estas tres obras en concreto le llevó a Zweig bastante más tiempo que la de cualquiera de los estudios biográficos citados más arriba; tuvo que documentarse con esmero, pues no le bastó para escribirlas la lectura de otras biografías o sus propias ideas, concebidas sólo a partir de interpretaciones de la vida del personaje o de la lectura de sus obras. Estudios consistentes y viajes múltiples fueron necesarios para la composición de las biografías de María Estuardo, María Antonieta y Fouché  

 De otro carácter son los estudios biográficos que tratan de Castellio y de Calvino (incluidos en el espléndido ensayo Castellio contra Calvinoo la «biografía» de Erasmo de Rotterdam; en realidad, ésta última obra es un ensayo biográfico que bien hubiera podido incluirse en la serie Constructores del mundo debido a su mayor brevedad que las anteriores, y porque está plagada de reflexiones sobre la persona de Erasmo y su circunstancia vital mientras deja a un lado otros datos meramente biográficos, circunstanciales, suyos y de otros personajes de su tiempo, etcétera. En general, los dos trabajos mencionados se alejan de las biografías más extensas, son obras narrativas y en modo alguno persiguen la intención de quedar como modelos de referencia para los estudiosos de cada personaje; están concebidas para informar a los lectores sobre algunas de las peripecias más vitales y esenciales de los personajes en cuestión. 


Los lectores, aunque no descubran con prolijidad toda la vida de los personajes de Zweig, se quedan con lo más importante: los sufrimientos, las pasiones, los logros, los desengaños… el carácter, la persona en general. Se ve al personaje, se le oye, se le conoce … he ahí lo más importante.


En estos dos 
fabulosos volúmenes que publica Acantilado se incluyen otros estudios biográficos que hasta ahora estaban publicados con menor esmero o en traducciones más antiguas y menos cuidadas: los estudios sobre el poeta belga Émile Verhaeren y el escritor francés Romain Rolland.

El primero de estos estudios no puede catalogarse como "biografía". Escrito en vida de Verhaeren, es un estudio sobre las obras de este gran poeta, admiradísimo por Zweig hasta tal punto que dedicó dos años de su vida a traducir sus poemas y sus obras dramáticas, aparte de escribir este ensayo analizando su obra. 

Interesantísimo, por cierto, puesto que Zweig descubre todo el interés y el amor que le ocasionó la obra magnífica de Verhaeren (muy poco o nada traducida al castellano). 

Zweig leyó de joven unos cuantos poemas de Verhaeren (que escribió siempre en francés) y quedó prendado de ellos. Enseguida visitó a este poeta en Bélgica y trabó con él una cordial y fructífera amistad. Este Verhaeren de Zweig es novedad en castellano, ya que las traducciones aparecidas bajo este mismo título en la editorial Tor de Buenos Aires en los años cuarenta y en la edición de las mal llamadas Obras completas de la Editorial Juventud, difieren del Verhaeren que ahora presenta Acantilado; traducción basada en la edición de Knut Beck para la editorial Fischer. El Verhaeren publicado por Juventud es un fragmento de El mundo de ayer (la parte que Zweig dedicó al poeta en sus memorias).

Otra biografía excelente que contienen estos volúmenes es la del gran Balzac. Fue el proyecto de muchos años. Zweig no la terminó, aunque dejó escrita gran parte de ella. La editó Richard Fridenthal, editor amigo y albacea de Zweig. El autor de Amok fue un ferviente admirador de Balzac. Escribió una semblanza breve, pero siempre soñó con dedicarle un trabajo más extenso. Durante años reunió reunió materiales para escribirlo; iba a ser la biografía soñada, una gran obra que tendría que describir el carácter del gran escritor y comentar peculiaridades de sus obras. Cuando Zweig marchó al exilio en Inglaterra se llevó consigo todo el material que tenía acumulado para escribir esta biografía. En múltiples cuadernos y carpetas guardaba infinidad de notas y apuntes; tenía además mucha bibliografía acumulada, leída, resumida en fichas. Cuando compró la casa en la ciudad de Bath, en las cercanías de Londres, albergó en ella todo en material «balzaquiano». La guerra mundial de 1939 y el posterior abandono de Bath en 1941 impidió a Zweig continuar la biografía de Balzac. 


La imposibilidad de terminarla fue uno de los muchos motivos que le condujeron al suicidio. Pese a que las dos mujeres que más lo amaron lo animaron a terminar «el Balzac», no tuvo fuerzas para hacerlo. Lotte le regaló una edición de obras completas de Balzac en su sesenta cumpleaños; y Friderike se comprometió a mandarle libros que necesitase desde Nueva York. Pero Zweig había perdido la ilusión.  

    Así y todo, la biografía de Balzac que nos dejó Zweig, aunque sin terminar del todo, está a la altura de las demás. Es muy entretenida, porque la vida del extravagante Honoré Balzac —él «de Balzac» se lo colocó él orgullosamente más adelante— fue muy entretenida y digna de ser contada; así lo hizo Zweig con enorme maestría.  

  Y también hallamos en estos magníficos volúmenes la biografía apenas conocida en castellano de la poetisa francesa Marceline Desbordes-Valmore, una de las primeras que escribió Zweig. Una obra llena de sensibilidad hacia la figura de esta mujer que amó a un solo hombre para toda la vida, a un hombre que la hizo desgraciada a más no poder. Pero Marceline, en lugar de hundirse supo cantar su dolor en poemas espléndidos, para Zweig, de los mejores de las letras francesas.  

En definitiva, estos tres tomos son un absoluto acontecimiento literario en España, proporcionarán a los lectores horas de placer intelectual. 

 

sábado, 20 de noviembre de 2021

Más novedades literarias de otoño


El fraile y el filósofo
Toon Hrosten
Cielo Eléctrico, Madrid, 2021

Un curioso libro, muy entretenido incluso para quienes no sepan quién fue el gran filósofo alemán y judío Edmund Husserl (1859-1938). Porque no trata de su persona ni de sus teorías expresamente, sino del inmenso legado manuscrito que dejó al morir y de las peripecias para salvar de los nazis y de la destrucción de la guerra este tesoro filosófico. Fueron miles de folios manuscritos o mecanografiados, además de cuadernos con anotaciones y libros, los que dejó Husserl a su muerte en su casa de Friburgo; todo ello quedó a cargo de su viuda. Ésta se vio acosada por los nazis, que habían negado todos los honores a su marido, aun cuando había sido uno de los catedráticos más celebres de Alemania y un broche de oro para la Universidad de Friburgo. Allí se jubiló n 1928, pero en 1933, cuando Hitler accedió al poder y Heidegger fue nombrado rector de la universidad friburguesa, a Husserl le prohibieron regresar a la universidad, ni siquiera para usar la biblioteca. Cuando murió, llevaba ya unos años muy aislado, abandonado incluso por algunos de sus discípulos (el más clamoroso de todos fue el citado Heidegger). 

Malvide Husserl, esposa del celebre catedrático, se halló a la muerte de su marido con el inmenso legado. ¿Qué hacer? ¿Cómo preservarlo del abandono o de la destrucción en una Alemania dominada por los nazis, que nada querían saber de la filosofía de un judío? La casualidad o el hado del destino vino a ayudarla. Fue gracias a un joven belga estudioso de la filosofía de Husserl, el padre franciscano Hermann Van Breda, que pudo salvarse el archivo Husserl. En la actualidad lo alberga alberga la Universidad Católica de Lovaina. Los avatares que corrió el impagable legado hasta quedar a salvo fueron cuantiosos. Fueron aventurados y hasta peligrosos para todas las personas que participaron en ellos, desde miembros del gobierno belga hasta otros tantos filósofos, admiradores o no de Husserl. Este libro cuenta esta verdadera odisea con un suspense digno de una historia de aventuras. Muy emocionante, por una parte, y muy aleccionador y estimulante por otra: el amor a la filosofía y a la memoria de un gran maestro de sabiduría como fu Husserl pudo mover montañas.

    Y para seguir en un ambiente de misterio, aventuras y detectives, nada mejor que volver a los libros del gran escritor suizo Friedrich Dürrenmatt que reedita ahora la editorial Tusquets, con ocasión del centenario del nacimiento del escritos (1921-1990). Los dos títulos más recientes son Justicia y El encargo.

Justicia

   «Mientras acompaña al aeropuerto a un ministro inglés, el consejero cantonal Kohler detiene el coche oficial frente a un restaurante, entra, atraviesa la sala llena de gente y, de un tiro mata al profesor Winter, un aburrido humanista. Todos lo ven, caben pocas dudas de quien es el asesino. Sin embargo, Isaak Kohler no solo no huye, sino que aquella misma noche acude a un concierto donde al fin se atreven a detenerle. Es condenado a vente años. Pero Kohler, un hombre culto, riquísimo y maquiavélico jugador de billar, no duda en apelar a un joven abogado en apuros para encargarle la revisión de su caso a partir de la hipótesis de que él no es culpable. De hecho, los testigos visuales se contradicen, jamás se ha encontrado la pistola y no hubo hecho confesado; tan sólo un asesinato sin motivo. El resultado es un inquietante laberinto de enigmas donde la lógica queda malparada, la verdad y la mentira se confunden y la justicia se asemeja peligrosamente a una farsa». De la contraportada de este inquietante relato, que es de los mejores de Dürrenmatt. Éste es autor también de esa soberbia obra teatral La visita de la vieja damaque trata asimismo de la justicia directamente, pero de una manera completamente distinta a la de esta historia. 


En las novelas y el teatro de Dürrenmatt nada es lo que parece, la lógica se vuelve loca, el lector queda fascinado por la pericia del escritor para tergiversarlo todo, para ponerlo patas arriba, en estas historias que suelen ser crueles y cómicas a la vez. Llenas de filosofía, por cierto, puesto que todas tratan sobre el bien y el mal, lo justo y lo injusto; sobre la acción y la omisión o sobre los otros y sus juicios y visiones. Y también sobre el poder del dinero. Algo de todo esto lo encontrará el lector en el relato El encargo, en el que una osada periodista de la televisión suiza se atreverá a aceptar investigar la muerte de la esposa de un psiquiatra danés ocurrida en un país árabe. Un relato envolvente e inesperado conduce a un laberinto de iniquidades, que darán sorpresas y mucha materia para pensar. 

Si Dürrenmatt fue un autor sorprendente e inteligente, no le iba a la zaga el belga Georges Simenon, un autor tan prolífico que quien no lo haya leído podría pensar que sus obras pecan de superficialidad o de inconsistencia. Nada de eso, Simenon fue una máquina de escribir de carne y hueso, dotada de una imaginación portentosa y de un talento narrativo inigualable. 

Las editoriales independientes Acantilado y Anagrama se han puesto de acuerdo para publicar las obras de Simenon (¡ojalá lo consigan!). Varios intentos hubo ya en España, sin lograrlo, ¿acaso los lectores son poco receptivos a la obra de este genio? Hay que atreverse con él. Vale más que cientos de novelas que se se anuncian en la actualidad como «primeras obras geniales».

 Hay 190 novelas firmadas por Simenon y numerosas más firmadas con pseudónimos. Ningún autor (o autora) de los actuales, cuya primera o segunda obra se anuncia a bombo y platillo será capaz de dar tanto… Con Simenon hay que atreverse, lo mismo que con Proust o con Balzac. Es un grande entre los grandes y su lectura siempre merece la pena porque es fuente de placer y de entretenimiento.

Ojalá estas dos editoriales consigan publicar todo los libros de Simenon (ya hay muchos en español, desde luego, esto debería aligerar la tarea de los traductores). Por de pronto, Anagrama y Acantilado  publican estos días los tres primeros libros de la colección, y los tres son muy entretenidos. Con ellos se pasa un buen fin de semana de lectura o unas cuantas veladas de pasión literaria, sin agobios profesionales, a solas con Simenon y sus historias. Y no son historias banales, todo lo contrario. Tanto Tres habitaciones en Manhattan como El fondo de la botella son dos novelas magníficas, nacidas de la imaginación y el buen hacer de un escritor de pura raza. Hoy, Simenon no es políticamente correcto —como nunca lo fue la gran literatura—; el gran autor, nos traslada en estas dos novelas mencionadas a Nueva York y a la América profunda. Dos historias intensas y absorbentes, que apenas comienzan arrastran al lector para zambullirlo de cabeza en un mundo, en una historia, que es capaz de sacarlo de su tiempo y de su estado de abulia o somnolencia. 

De «amor loco», furioso y desesperado trata Tres habitaciones en Manhattan.  Y la segunda novela, El fondo de la botella, es una recreación del mito de Caín y Abel muy sutil a la par que enormemente profunda. En cualquier caso, son dos novelas que sorprenden y que atrapan. Y en cuanto a la novela  del comisario Maigret que acompaña a las dos anteriores, solo cabe decir que es «puro Maigret» y puro Simenon. esta vez, en un París ligeramente primaveral, acompañamos a Maigret a una mansión de la alta sociedad en la que acabará cometiéndose un crimen anunciado. Una delicia para quien siga a este comisario y un descubrimiento para quien lo desconozca. Una grata sorpresa esta nueva colección —son traducciones muy buenas, y las cubiertas de los libros están ilustrada con mucha gracia por Maria Picassó